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¿Te apetece desconectar un par de días y perderte en un sitio con encanto de verdad? 🌿
Prueba con San Esteban de Gormaz: un pueblo donde el tiempo va más despacio, el Duero marca el ritmo y cada rincón tiene algo que contar. 🍷🌉 Si hubiera que resumirlo: piedra 🏛️, paisaje 🌄 y buen vino 🍇.
Índice
El itinerario es para realizar durante una tarde o mañana en Peñafiel. En el Mapa Resumen 🗺️ del final de esta publicación encontrarás marcados en azul los distintos lugares que visitar.
En 1187 se celebraron aquí unas Cortes convocadas por el rey Alfonso VIII 🏛️, uno de los primeros ejemplos de asambleas políticas en Castilla con participación de ciudades. Pero más allá de eso, lo interesante de San Esteban es entenderlo como lo que fue: frontera, paso, intercambio y estrategia.
El nombre de San Esteban de Gormaz mezcla dos orígenes muy distintos 🤔:
👉 San Esteban hace referencia al santo cristiano, siguiendo la tradición medieval de nombrar los pueblos por su iglesia principal ⛪.
👉 Gormaz proviene del árabe 🌙 y está ligado a la importante fortaleza califal de la zona 🏰.
En conjunto, el nombre vendría a significar algo así como “el pueblo de San Esteban dentro del territorio de Gormaz”.
Este puente tiene origen medieval 🏰 y es conocido como el Puente de los 16 Ojos (por sus dieciséis arcos) 🌉👀. Además, era la auténtica puerta de entrada a la villa 🏘️🚪, por lo que desde aquí se controlaba todo: personas 🚶♂️🚶♀️, mercancías 📦 e incluso ejércitos ⚔️🛡️. Y sí, también se cobraba peaje 💰.
San Esteban de Gormaz fue durante siglos un enclave estratégico en la frontera entre los reinos cristianos ✝️ y Al-Ándalus 🌙, especialmente en torno al río Duero 🌊.
Aunque hoy lo vemos constuido con piedra, se cree que su origen podría ser de época romana 🏛️ y que luego fueron reforzadas y reconstruidas a lo largo de los siglos 🏗️🔨.
Tras cruzar el puente y girando a la izquierda, llegas directamente a la Puerta de Castilla 🏰, uno de los accesos históricos más importantes de San Esteban de Gormaz.
En su momento formaba parte de una muralla mucho más amplia que protegía toda la villa. Su origen es del siglo X ⏳ y con el tiempo fue reforzada y modificada tanto por musulmanes 🌙 como por cristianos ✝️.
Para que te hagas una idea, la muralla descendía desde el castillo 🏰 por la ladera ⛰️ hasta rodear el núcleo urbano, abrazando literalmente la parte más antigua del pueblo 🏘️. Y esta puerta era la entrada principal 🚪: el punto por el que todo el mundo tenía que pasar sí o sí.
Un detalle curioso 👀: en la parte posterior de la puerta todavía se conserva un escudo vinculado a Diego López Pacheco, uno de los señores de la villa, que recuerda la importancia que tuvo este lugar también en épocas posteriores 🛡️.
Si vas con un poco de ojo 👀, verás algo curioso en algunas fachadas: estelas romanas incrustadas en las paredes 🪨. Sí, tal cual. Son antiguas lápidas funerarias ⚱️ que se reutilizaron siglos después en nuevas construcciones 🏗️, algo bastante habitual en la Edad Media.
Este pequeño detalle dice mucho más de lo que parece 🤔: este lugar ya estaba habitado en época romana 🏛️, así que la historia aquí no empieza en la Edad Media… viene de mucho antes ⏳.
Sigues subiendo por la Calle Mayor 🚶♂️⬆️ y, casi sin darte cuenta, llegas a la iglesia de Nuestra Señora del Rivero ⛪✨.
Se trata de una iglesia románica y fue construida entre finales del siglo XI y el XII 🏛️. Si te fijas bien 👀, verás capiteles decorados con figuras con personajes con vestimenta islámica 🌙, algo que vuelve a recordarte dónde estás: en un lugar donde durante siglos convivieron distintas culturas .
Pero lo más curioso viene de lo que no se ve a simple vista 🤯. En las excavaciones que se hicieron en el interior aparecieron enterramientos con monedas y otros objetos medievales 💰⚱️. Algunos de ellos se han relacionado con el mundo andalusí 🌙.
Otro detalle curioso 👀: fíjate en el exterior, porque hay una pila bautismal 💧 fuera del templo. ¿Por qué? Porque en aquella época, si no estabas bautizado, no podías entrar en la iglesia 🚫⛪. Así de claro.
Siguimos subiendo 🚶♂️, y llegamos a la iglesia de San Miguel ⛪✨, probablemente uno de los edificios más importantes del románico en San Esteban de Gormaz.
En una de sus galerías porticadas aparece una inscripción en latín 📜 en la que se puede leer que fue construida por el Maestro Julianus en el año 1081 ⏳.
Y esto tiene bastante miga 🤯, porque en la Edad Media los constructores rara vez firmaban sus obras.
Si te acercas a los capiteles 👀, verás detalles que llaman mucho la atención: figuras con turbantes 🧣, vestimentas poco habituales y animales poco clásicos 🐉.
Se trata de otro reflejo de lo que fue la convivencia entre culturas.
Otro detalle interesante ✨ es su galería porticada. No solo tenía una función estética, también servía como espacio de reunión y protección 🏘️.
Siguiendo la subida 🚶♂️⬆️, acabas llegando a lo más alto ⛰️, donde se encuentran los restos del castillo 🏰. No queda demasiado en pie, pero tienes buenas vistas.
El valle del Duero 🌊, el puente 🌉 y el río. Quien controlaba este punto tenía una posición privilegiada sobre el territorio 🗺️🛡️ y podía vigilar uno de los ejes clave de comunicación de la zona.
En este mismo sitio hubo distintas fortificaciones a lo largo del tiempo ⏳. Antes del castillo cristiano, ya existía una estructura defensiva de origen musulmán conocida como Castro Moro 🌙.
Ojo: este castillo no tiene nada que ver con la impresionante fortaleza califal de Gormaz 🏰, situada a pocos kilómetros. Esa sí que es una de las mayores fortalezas de Europa y jugó un papel clave en el control del Duero. Nosotros nos quedamos con las ganas de ir.
Bajando del castillo encontrarás las bodegas subterráneas excavadas en la ladera del cerro ⛰️🍷.
Desde fuera llaman mucho la atención: un montón de pequeñas puertas repartidas por la montaña 🚪🚪🚪… y detrás de cada una, una bodega. Se calcula que hoy en día se conservan alrededor de 300, aunque en su momento pudo haber muchas más, incluso más de 600 😮.
Pero no eran solo espacios para hacer y guardar vino 🍇🍷. Durante siglos también funcionaron como lugares de encuentro 🤝, donde se compartía tiempo, historias y, probablemente, más de una buena comida 😄.
📌 Hotel restaurante Rivera del Duero
Para comer 🍽️, nosotros elegimos el Hotel Restaurante Rivero del Duero… y fue todo un acierto 👌✨.
La comida está buenísima 🤤, con una carta bastante amplia 📖 que combina platos tradicionales con opciones para todos los gustos. Y ojo con los postres 🍰… porque son caseros y merece la pena dejar hueco sí o sí 😄.
Pero si algo suma puntos es el trato 👏. El personal fue súper amable y atento en todo momento, de esos sitios donde te hacen sentir a gusto desde que entras 😊.
Para dormir 🛏️, nos alojamos en el Convento Parador de San Esteban de Gormaz, y la experiencia fue muy buena en general ✨.
Nos quedamos en una habitación doble y la verdad es que estuvimos muy cómodos 😊. Como punto a mejorar, el baño 🚿 tenía un mueble que ocupaba bastante espacio y hacía un poco incómodo el acceso a la ducha… pero nada grave ni mucho menos como para no recomendarlo 👌.
No tuvimos ocasión de comer allí 🍽️, pero sí desayunamos ☕🥐 y nos gustó mucho. No es el típico buffet, sino servicio de cafetería.
Y es que el hotel en sí tiene algo diferente 👀✨. Está lleno de rincones con historia, espacios únicos y detalles que no encuentras en cualquier sitio. No es solo dormir… es alojarte en un lugar con carácter 📖.
📌 IGLESIA DE SANTA MARÍA DE EL RIVERO
📌 IGLESIA DE SAN MIGUEL
